Archivado en: elecciones 2006 | escrito por goleech | 06/08/2006 | 02:04
Siguiendo con el debate del (no) debate de ayer (en realidad anteayer), me topé con una nota que condensa los "mejores momentos" de las propuestas.
En lo concreto, Calderón se comprometió a proponer cadena perpetua para los secuestradores, reducir el número de diputados y senadores, negociar un acuerdo con EE UU para desarrollar las zonas más deprimidas de México, potenciar el turismo y reducir las remuneraciones de los servidores públicos. López Obrador daría más facultades al Ejército en la lucha contra el narcotráfico, convocaría a todos los sectores a un nuevo acuerdo nacional, modernizaría el sector energético sin privatizaciones, construiría tres nuevas refinerías y establecería el referéndum y el plebiscito. Madrazo propuso crear un instituto de inteligencia policial y facultar al Ejército en el combate contra el narcotráfico, un acuerdo para lograr mayorías en el Congreso, impulsar una ley de participación ciudadana, recuperar el prestigio de México en el mundo y las relaciones con "los hermanos latinoamericanos y del Caribe" y se presentó como la alternativa entre "la izquierda radical y la derecha autoritaria".
El País, 8 de junio de 2006
El aspecto más grave de la contienda de 2006 es que, tal como sucede en otros lugares, parece que enfrentará a dos Méxicos contrapuestos: por un lado, el México boyante del norte y el occidente, que votaría mayoritariamente por el PAN, y por el otro, el México atrasado y sin perspectivas del sur y del sureste que, junto con el centro –el DF y sus alrededores– se muestra favorable a López Obrador. Y éste es el problema de fondo: tras décadas de gobiernos de corte neoliberal, tanto del PRI como del PAN, la situación de esa mitad del país apenas ha mejorado. Cuarenta millones de personas en la pobreza no compensan que, en términos macroeconómicos, México se precie de ser una de las 15 mayores economías del planeta (en 2001, Fox se vanagloriaba de ser la novena). Gracias a la agresiva campaña del PAN, la parte del país que votará por Calderón lo hará en buena medida por temor a perder lo que tiene; quienes sufraguen por López Obrador, en cambio, reclaman el fin de su marginación y de su atraso. Independientemente de quién obtenga la victoria, éste es el mensaje que no se puede olvidar.
Proceso No. 1544, Jorge Volpi
La confrontación de los "dos Mexicos" se ha vuelto un lugar común. De ser así todo se arreglaría con un redistributivo baño de sangre. creo que el problema es un poco más complejo. Por lo que respecta a discurso bien estructurado de Calderón; es algo así como el chango que mejor atrapa los cacahuates en el zoologico. Hitler también estructuraba muy bién sus discursos...Calderón calificó a AMLO de mentiroso, ¿y que es el al afirmar que L. Cota cobraba 250 mil como salario en BCS?. En cuanto a los negicios de su cuñado...a fuerza de ser cierto es otro lugar común...
Comentario de Vicdrian el 06/08 a las 05:49