Archivado en: elecciones 2006 | escrito por goleech | 05/22/2006 | 13:58
A partir de mañana autoridades de los tres niveles de gobierno (municipal, estatal y federal) deberán suspender la promoción de obra pública conforme las reglas de neutralidad del Instituto Federal Electoral (IFE). Así, de cumplirse el compromiso, se pondrá fin a la ola de publicidad y cobertura mediática desde Presidencia de la República.
La descarada campaña mediática de Vicente Fox para promocionar la continuidad, "para que México sea mejor que ayer", no tiene precedentes. Ni siquiera en la época del partido de Estado se utilizaba tal cantidad de tiempo oficial en medios para la promoción de obra pública en procesos electorales. Eran más cuidadosos en ese sentido, o más mañosos. Vamos, hasta el ex presidente Ernesto Zedillo estuvo a la altura al no meter las manos en el proceso electoral.
Hace seis años, ya en plena campaña, la actitud adoptada por Zedillo fue de ejemplar discreción. Pese a ello, como parte de su estrategia, el enjundioso Vicente Fox se dedicó a insultar y descalificar al presidente, poniéndole diversos apodos que ahora él no quisiera recordar, y amenazando con descalificar la elección si el diferencial era de menos de diez puntos. En seis años, Fox no aprendió la lección de urbanidad política. Ahora lo hemos visto aparecer de manera incesante en los medios como si el reloj no marcara el 2006 sino el 2000: un candidato en campaña dedicado a descalificar a sus adversarios.
Enrique Krauze en Reforma, 21 de mayo de 2006