Archivado en: elecciones 2006 | escrito por goleech | 03/08/2006 | 12:40
De todo ha pasado desde que la dudosa encuesta de GEA-ISA de principios de febrero. Para ese entonces Felipe Calderón parecía el único candidato a la alza, aunque su campaña ya dejaba preocupaciones. La mercadotecnia política que rodea a Calderón es fría, sin "Valor ni Pasión" como dice su lema de campaña. Calderón se enfrentó a desérticos mítines y con el desaire de figuras del CEN de su partido y del propio Manuel Espino.
La estructura partidaria, que encabeza Espino, y el equipo del candidato no se han ensamblado todavía, tras un año de enfrentamiento interno. Salvo escasas ocasiones, Calderón rehúye las plazas y se refugia en locales cerrados, a cuya audiencia no conmueve la parquedad de sus discursos pronunciados con una voz que padece una permanente afonía.
Aunque se afana en explicar sus propuestas cimentadas en "valor y pasión por México", su equívoco eslogan de campaña, Calderón diluye el entusiasmo de sus auditorios, muchas veces atraídos por el reparto de boletos para comer gratis, como ocurrió en Jiménez y Cuauhtémoc, Chi-huahua, donde además el PAN padece convulsiones por las candidaturas.
Pero, además, el miércoles se tornó negro para Vázquez Mota: Por una parte, la encuesta que fue usada como la principal señal de una campaña en ascenso, que en enero registró un empate y aun ventaja de Calderón sobre López Obrador, dio un vuelco.
Álvaro Delgado en Proceso 1531
Por razones técnicas y de cobertura, la Cámara de la Industria de la Radio y Televisión (CIRT) informó a los partidos que sólo puede transmitir dos debates entre los candidatos presidenciables, para que sean vistos en todo el país y a nivel internacional.
Sin embargo, el director general de la CIRT, César Hernández, ofreció que llevará al seno de su cámara la propuesta de los partidos para que sean cuatro.
El Universal, 8 de marzo de 2006
Juan, con respecto a comentarios dejados en el Seldon Matrix:
Intransigencia contra potenciales dictadores creo que es algo justificado. El hombre esta proponiendo que, de llegar a la presidencia, hará cosas que van más allá de las atribuciones del Presidente. Eso puede significar solo dos probables cosas, o que es un mentiroso, en cuyo caso quiere estafar a la gente, o que esta prometiendo hacerse dictador, o las dos cosas. ¿Tu crees que una persona así merece ser Presidente?
Yo realmente estoy preocupado por el futuro de México y encuentro mi consuelo en que él no tendrá un congreso de mayoría. Sin embargo, el hecho de que la sociedad mexicana este tan harta o sea tan ignorante (o las dos cosas) como para querer elegir a una persona que promete tomar actitudes de dictador a cambio de migajas de 700 pesos al mes me parece muy preocupante. Lo que me preocupa, más que el candidato, es que la gente lo quiera... ¿Qué tan mal está nuestra sociedad?
Comentario de Hari Seldon el 03/12 a las 12:03