Las entradas archivadas en este weblog se muestran a continuación ordenadas por fecha. Pulsando en el enlace serás dirigido a la entrada permanente de cada una de ellas
EL PAN le está haciendo el feo a las reformas propuestas por el diputado priísta Francisco Rojas. Según informa Reforma, la fracción del PAN en la Cámara de Diputados pidió este martes diferir la votación de las reformas que darían autonomía a los principales organismos financieros del País.
No obstante, Gustavo Madero (PAN), presidente de la comisión de Hacienda, declaró que sí discutarán la propuesta de autonomía del Servicio de Administración Tributaria (SAT).
Entre víctimas, temblorosos y reproches. Ayer, Felipe Calderón decía: Para no hacerle el caldo gordo a su estrategia, deberían dejar las cosas así, refiriéndose a Andrés Manuel López Obrador. Parece que la fracción del PAN acató la recomendación de su candidato. Mientras tanto López Obrador y el PRD, astutamente pero sin mayores argumentos, señalaron que de aprobárse las reformas pues éstas tendrían dedicatoria para acotar su proyecto. El PRI le reprocha al blanquiazul el repentino cambio. "Ese personaje que dice que va a gobernar con firmeza (Felipe Calderón) a la primera le tiemblan las corvas", reprobó el priista Francisco Suárez Dávila, "se está ablandando ante López Obrador", publica Reforma.
Si no pasa algo extraordinario, las fracciones del PRI y el PAN en la Cámara de Diputados iniciarán hoy el proceso de reforma constitucional que pretende dotar de autonomía a: las comisiones Nacional Bancaria y de Valores, de Seguros y Fianzas, del Sistema de Ahorro para el Retiro y la del Servicio de Administración Tributaria.
Las Críticas:
Las enmiendas constitucionales fueron propuestas por Francisco Rojas (PRI), uno de los participantes en la célebre reunión en casa del ex presidente Salinas donde se diseñó la reforma tributaria que a la postre fracasó por la discordia entre Roberto Madrazo y Elba Esther Gordillo, pero que había sido ya pactada entre el gobierno y su partido, y el PRI. Esta nueva operación conjunta si bien en cierto modo reaviva la fracción elbiazul (Rojas era uno de los diputados cercanos a Gordillo, y presidía la comisión de Presupuesto y Cuenta Pública) tiene un alcance mayor, derivado del mando efectivo que sobre el PRI y en consecuencia sobre su bancada tiene el ex Presidente, el Jefe mínimo de ese partido.
Tal vez si la propuesta hubiese sido debatida, si formara parte de un paquete mayor de reforma estatal, sus propósitos serían plausibles. La autonomía de algunos órganos constitucionales ha sido beneficiosa para la sociedad. Pero como al mismo tiempo se han puesto en evidencia sus limitaciones, otorgar autonomía no es una operación que pueda admitirse sin más, mecánicamente, sobre todo cuando, como en este caso, se trata de enmiendas sacadas de la manga, como brota la paloma ante los asombrados ojos de los admiradores de un mago, o la carta ansiada en manos de un tahúr. Estas reformas tienen un doble propósito de política no económica sino de política política, asociada a la electoral, que no puede pasar inadvertido.
Al concluir el proceso de reforma constitucional, el presidente de la República designará a los responsables de esos órganos autónomos, por un periodo de ocho años. De esa manera, un Ejecutivo débil que vio transcurrir cinco años de su ejercicio en un desempeño mortecino quedaría en posibilidad de prolongar su gobierno, pues el nombramiento de los responsables de esos órganos se haría en función de los intereses del mandatario que los designe y de los poderes reales a los que sirve...
... Pero hacerlo ahora, cualquiera que sea el resultado de la elección presidencial, significa no acotar, que en el presidencialismo mexicano ha sido necesario, sino atar al Ejecutivo no en bien de todos sino de unos cuantos.
Miguel Ángel Granados Chapa, Reforma, 6 de diciembre de 2005
Las reformas constitucionales que pretende aprobar hoy en la Cámara de Diputados la coalición de facto PRI-PAN están orientadas a investir al presidente Vicente Fox de atribuciones para dejar amarrados en sus cargos a los futuros directivos de las más importantes instituciones financieras y dotar de autonomía a esas dependencias. Las medidas se presentan a la opinión pública como una forma de dar "estabilidad financiera" al país en vísperas del cambio de gobierno del año entrante. Pero todo indica que se trata, en realidad, de una maniobra para perpetuar la estrategia económica del foxismo, que en esencia es igual a la de Ernesto Zedillo, la cual fue, a su vez, indistinguible de la de Carlos Salinas.
Se busca, incluso, investir a Fox de poderes que bien podrían calificarse de pospresidenciales, toda vez que los nombramientos referidos se extenderían hasta bien entrado el sexenio entrante o, en algún caso, lo rebasarían.
A la luz de estas circunstancias, no es difícil imaginar las verdaderas razones de la componenda: además de preservar a cualquier costo el modelo económico vigente, depredador, concentrador de la riqueza y multiplicador de la miseria, se busca blindar no la economía nacional, sino a los responsables de los cuantiosos fraudes perpetrados al amparo del "rescate bancario" del sexenio anterior y a los culpables de manejos turbios del dinero público en la administración presente.
Editorial de La Jornada, 6 de diciembre de 2005