Archivado en: internacional | escrito por goleech | 08/12/2005 | 08:53


La madre de un soldado estadunidense muerto en Irak ha mantenido bajo sitio al presidente George W. Bush en su rancho en Texas durante una semana, exigiendo que se entreviste con ella y otras madres y familiares de soldados, y les explique sus razones para la guerra.
La protesta se ha vuelto nota nacional, sorprendiendo al gobierno de Bush y colocándolo en un apuro justo cuando se desploma cada vez más el apoyo popular para esta guerra.
Hace una semana Cindy Sheehan llegó a Crawford, Texas, con la intención de ver al presidente y, cuando le fue negado el paso en las afueras del rancho presidencial, decidió acampar en uno de los caminos de acceso y juró no moverse hasta conseguir la entrevista. Desde entonces han llegado otros familiares de soldados muertos o que están en Irak para acompañarla, y ella se ha transformado en una figura nacional de oposición a la guerra.
La Jornada, 12 de agosto de 2005