Archivado en: nacional | escrito por goleech | 06/18/2005 | 17:27
En materia de inseguridad pública, el Gobierno foxista termina su Administración igual que el Gobierno zedillista: atenazado por la amenaza del crimen y la corrupción de la Policía, y marcado por la improvisación de su respuesta. Igual que antes, pero peor...
Zedillo y Fox ofrecieron reformar la Constitución y las leyes para modernizar y rigidizar el castigo a los delincuentes. Improvisaron políticas de seguridad pública, al calor de las fechorías del crimen. Lanzaron operativos policiacos tan aparatosos como inútiles: Cruzada Nacional contra el Crimen y la Violencia, Zedillo; México Seguro, Fox. Atacaron la percepción pero no la sustancia del problema. Ofrecieron ampliar la correspondiente partida presupuestal. Subrayaron la necesidad de coordinar a las tres instancias de Gobierno y sistematizar la información necesaria para dar un solo frente al crimen. Dijeron que la lucha tomaría años pero que, de inmediato, se vería el nuevo esfuerzo. Ninguno pudo con el problema...
Sin conceder que al Gobierno de Zedillo el problema lo tomó por sorpresa, el Gobierno de Fox estaba más que avisado del hartazgo ciudadano frente a la inseguridad que, aún hoy, nutre su malestar. Tan lo estaba que el mismo Vicente Fox explotó ese malestar. Desde 1997 hasta principios de este año, en cuando menos ¡diecisiete ocasiones!, prometió que daría la madre de todas las batallas contra la delincuencia, el crimen organizado, el narcotráfico, la corrupción y la impunidad. El recuento de esa constante referencia aparece en el Sobreaviso del 12 de febrero del 2005, bajo el título de La 'tatarabisnieta' de todas las batallas. No cabe el asombro ahora...
Por eso México no se ve tan seguro, a pesar del flamante operativo. Por eso, se puede decir que a los disparos del crimen se responde con disparates. Por eso, se puede decir que aunque la historia se repite, ésta es peor. Por eso, se puede decir que el nuevo régimen es más viejo que el anterior.
René Delgado, publicado el 18 de junio de 2005 en El Norte
hola, soy habitante de nuevo laredo, NOS ESTAMOS MURIENDO senor, nuestra cabeza no es tan fuerte para aguantar tanto, no es iraq, en iraq ay ley, una cruel pero la ay, aqui no ay ley. quitaron a todos los policias para investigarlos, llego el ejercito y la AFI, pero si uno llama para reportar un crimen como un asalto o x, nadie atiende el telefono, no ay ley, desde el sabado que esto es asi, ayer en la tarde en la presidencia municipal un manifetante que exigia seguridad fue muerto, su hijo de dos anos y esposa heridos de bala, el pequeno grave en el hospital, a una calle de distancia estaba la afi y el ejercito, YA NO SE PUEDE MAS, se que usted no va a arreglar nada, es estupdo lo comente, pero callar no puedo, ya ni tristeza da, ya se es inmune ante tanta porqueria, ya estamos idos con todo esto, el plan mexico seguro es una farsa, aqui siempre encuentras a narcos o camionetas abandonadas con armamento del ejercito, porque el ejercito esta con ellos, tenemos a los malos como buenos, amo a mexico, pero me voy a usa!
Y que viva mexico cabrones hijos de puta de narcos!!!!!!!!!!!!!!
VIVA LA PAZZ
Comentario de Jorge Santana el 06/18 a las 23:47
Tal vez haría falta que hubiese "vigilantes" en las calles de nuestras ciudades. Por "vigilantes" no me refiero a policías, sino a personas que contrariadas y vejadas por la porquería se dedicaran a matar -bueno, digamos "eliminar"- a las malas influencias y "elementos" de la sociedad.
Claro, hay varios bemoles en el asunto, incluidos el error de fragmentar a un inocente, pero bueno de todas formas nos agarran a a todos y con eso me refiero a la policía, ejército, gobiernos locales, municipales, estatales y federal. Creo que ese tipo de seguridad la trató de instalar el pueblo de Tláhuac en el centro y sus alrededores, pero las "amables" autoridades de este país -sumados los pseduo-intelectuales de esta nación, se horrorizaron y escandalizaron por esta práctica, y trataron de impedir que se siguiera usando. No obstante, vivimos en un país donde todos hacen lo que quieren, menos los que pagamos para que los demás vivan como se les da la gana. Debería ser como en Japón; los "yakusa" y bandas juveniles -que no hay muchas realmente- hacen los que se les viene en gana. Sin embargo, nadie de ellos se mete con la gente normal, porque saben que gracias a la "masa", es decir a todos aquellos que trabajan, que le chingan todos los días, ellos pueden dedicarse a lo que a sus intereses convenga. A parte, las personas que se dedican a la delincuencia en realidad sólo representan el 2.5% del total. Sitiados por una minoría, que gusto! "El valiente vive, hasta que el cobarde quiere". O imponer la ley que utilizaba el abuelo de una amigo, a principios del siglo pasado en un lugar llamado "El fuerte", en Sinaloa -programa nombrado ahora como la ley del "bit" muerto". La cárcel de aquel poblado sólo tenía lugar para un transgresor. Si tenías la intención de cometer un delito, tenías que cuidarte de la policía o bien portarte bien siempre. ¿Porqué? Pues porque si estabas en la prisión cuando aprehendían a otro, te sacaban a tí, te metían un "plomazo" y encarcelaban al recién detenido individuo.
Ay México lindo ¿A dónde te juiste?
Comentario de Mekishiko-NoNeko el 06/19 a las 09:16