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Al menos 100 heridos, 12 trasladados a hospitales y un electrocutado dejó anoche el concierto del grupo de rock Café Tacvba en el Zócalo, informó la Policía capitalina.
Los más de 180 mil asistentes -reportados por la SSP local- rebasaron las expectativas de los organizadores y desbordaron a la Policía capitalina y a los servicios de emergencia desplegados en el lugar.
REFORMA constató que cientos de personas que se encontraban bajo los portales del edificio del Gobierno del Distrito Federal quedaron aprisionadas contra las paredes, provocando escenas de pánico.
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Los momentos brillantes de la velada fueron pocos, especialmente en la primera parte, aunque el público celebró con entusiasmo.
Las piezas del repertorio operístico tradicional con las que abrió el espectáculo no impactaron porque la ecualización del sonido fue deficiente y la gente se encontraba aún en busca de sus asientos.
Quienes ya estaban sentados sufrieron el desfile interminable de personas frente a ellos y el murmullo de sus voces alteradas.
Por si esto fuera poco, las pantallas fallaron, los micrófonos se viciaron y hasta un atril se cayó en el escenario por el viento que voló partituras, colapsó la pantalla del escenario y amenazó con tirar algunas luces.
Grupo REFORMA
La historia publicada en Newsweek molestó a la Casa Blanca. ¿Cómo un soldado iba a tirar por el retrete una copia del Corán?
Pero la historia de Newsweek se queda corta. El Pentágono reconoce que, entre otras cosas, custodios han pateado el Corán en la base de Guantánamo. Vaya, hasta fue orinada "accidentalmente" por un soldado. El reporte reconcoe 5 incidentes de maltrato al Corán.
Cinco incidentes
Los cinco incidentes son sumamente controvertidos. El primero, en febrero de 2002, recoge las denuncias de un detenido que vio cómo una de las personas encargadas de los interrogatorios pateaba el ejemplar del Corán de otro detenido en una celda contigua. En julio del año siguiente, un empleado civil contratado para los interrogatorios pisoteó el Corán de un detenido; aunque el individuo se disculpó después, el Pentágono acabó por rescindir su contrato.
Otro incidente en agosto de 2003 abre aún más la polémica porque parece derivado de un acto de vejación. Varios detenidos expresaron su indignación porque sus ejemplares del Corán estaban empapados de agua; en lo que parece un ejercicio de supuesta diversión, soldados estadounidenses habían arrojado a sus celdas globos llenos de agua.Unos días después, un detenido encontró una obscenidad escrita en inglés en la cubierta interior de su Corán. Los investigadores reconocen su incapacidad "para determinar quién lo escribió".
Finalmente, en un incidente ocurrido hace algo más de dos meses se relata cómo un detenido se quejó de que un soldado había orinado sobre su ropa y su ejemplar del Corán. Según la investigación del Pentágono, el soldado había abandonado su puesto para orinar en el exterior y decidió hacerlo junto a la salida de ventilación de una celda. El soldado asegura que "una racha de viento" desvió la ruta natural de su orina hacia el conducto de ventilación, y fue a parar casualmente sobre el detenido y su ejemplar del Corán. El detenido recibió un uniforme limpio y un libro nuevo; el soldado "fue reprendido" y destinado a labores sin contacto con los prisioneros.
El País, 5 de junio de 2005